Hoy me gustaría hablar de las artes marciales en general. Todo el mundo hoy en día puede conocer todas las artes marciales que existen o por lo menos, conocer sus movimientos a través de internet. A mi entender, como practicante de Aikido, todas son fascinantes y me faltarían vidas para poder practicarlas todas a fondo. Antes que nada debo advertir que no soy ningún experto en ninguna arte marcial y que esto solo es mi opinión personal. Pero estoy seguro que muchos compartirán conmigo lo que voy a decir a continuación.
El camino hacia la virtud no se encuentra en ninguna arte marcial que conozcamos. Si bien todas son un “camino” hacia dicha virtud (Por eso muchas de ellas acaban en “do” que significa “camino o vía”), ninguna nos conducirá en línea recta hasta dicha meta.
¿Por qué? Muy sencillo. Porque ha pasado demasiado tiempo desde que el fundador de cualquiera de las disciplinas de las que hablemos, transmitió dicho mensaje. Su mensaje a quedado difuminado por miles de aportaciones de alumnos que continuaron enseñando, lo que solo una persona había comprendido. Aquí entramos en el tema de las “Sectas”. Que no se asuste nadie. No estoy hablando de sectas satánicas ni nada parecido. A mi entender, una secta, aparte de significar “sector concreto de una religión global” también significa “seguir a alguien o algo”. Así pues en el aikido todos seguimos a M. Ueshiba. En el cristianismo, todos seguimos a Jesus y en el budismo todos seguimos a Buda. El Jeet Kune Do por ejemplo, se creó con la finalidad de no caer en los pensamientos sectarios. Es decir, seguir ciegamente las palabras de alguien sin que sea nuestra verdad personal. Bruce lee pretendía que cada uno buscase la verdad por si mismo y no caer en el ”estancamiento” de movimientos o técnicas que por el paso de los años, han dejado de ser efectivas y reales. Que nadie siguiera ciegamente las doctrinas de ningún maestro. Esta fue una de las razones, creo yo, por lo que fue asesinado. Pero si Bruce lee murió por causas naturales o no, esta lejos del tema que quiero abordar.
¿Cuál es el problema del Jeet Kune Do entonces, si parece el más abierto de todos los estilos? Pues que nadie se toma la molestia de ser “auto didacta” y a la vez, practicante de algún arte marcial. A mi parecer, el Aikido, debería haberse quedado con M. Ueshiba. ¿Por qué? os preguntareis, ¿Cómo se puede ser tan blasfemo? Pues por una razón muy sencilla. Porque el Aikido no es un arte marcial. Era el estilo de vida y de lucha de UNA persona. Solo le servía a él y solo podía salir de él. El problema viene cuando tratas de transmitir a una persona lo que tu has experimentado. ¿Por qué darle de beber a aquel que no tiene sed? Y si tiene sed ¿Por qué no dejarle que busque su fuente en lugar de darle de beber nosotros mismo? Esto que trato de explicar es algo complicado, así que trataré de poner un ejemplo lo más claro posible.
Si a mi la vida me enseña que la violencia no lleva a ninguna parte y le digo a mi amigo Pepe “LA violencia no lleva a ninguna parte” Pepe lo entiende, ve que es una teoría lógica y buena y la adopta para si mismo dicha filosofía. Pepe será una persona pacifista, pero le faltará la esencia del conocimiento. Que no es nada más ni nada menos, que experimentarlo uno mismo. Hay personas que no necesitan comprobarlo y que adoptan cualquier pensamiento, a pesar de que en sus corazones dicho conocimiento está carente de significado. A lo mejor pepe trabaja en el ejército y necesita esa violencia (Una pizca) para poder integrarse en su ambiente de trabajo. A lo mejor si Pepe cree ciegamente en dicha teoría choca con su trabajo y se convierte en un “paria” para sus compañeros o decide dejar su trabajo porque no esta cómodo, no concuerda con su “pensamiento pacifista”. Entonces, dicho conocimiento se convierte en un lastre para Pepe. Le impide evolucionar. Se pone trabas porque “la violencia no lleva a ninguna parte”. Real mente, Pepe ha dejado de ser “él mismo” por culpa de dicha filosofía. La filosofía no tiene la culpa. El problema está en que cada uno debe aprender siendo uno miso.. Obviamente, Pepe no entiende el significado que encierra esas palabras y se aferra ciegamente a lo que yo le he dicho. No se pueden poner trabas y pensar que todos somos iguales y que todos debemos obrar del mismo modo
Ese es uno de los problemas fundamentales de algunas artes marciales “blandas”. Sus filosofías son muy buenas, pero tiene un techo un límite. Quizá si yo no le hubiese dicho anda a Pepe y este se hubiese enfrascado en una pelea, le hubiese roto los dietes y un brazo a su agresor y hubiese sentido un vacío en su interior al finalizar la pelea, hubiera comprendido perfectamente el significado. Pero no todos sienten un vacío en su interior cuando hacen daño a otra persona. Es por esto que una filosofía humanista y abierta al cosmos, puede convertirse en una cárcel mental donde no hay salida.
Por otra parte hay personas que dichas filosofías les casan como anillo al dedo. Por ejemplo, entrando ahora en un terreo más esotérico, el aikido tradicional tiene un aspecto muy bueno y es el siguiente. Si yo rechazo la violencia de mis técnicas, elimino la violencia en mi mente y por lo tanto, elimino la violencia de mi vida. Esto es cierto. En 6 años que llevo haciendo aikido, he de decir que solo los 2 primeros años tuve varias agresiones en la calle. Anterior mente de practicarlo, también las tuve. Pero cuando entré en mi tercer año de aikido, parece que los conceptos fueron penetrando en mi “psiquis” y no he vuelto a tener ningún altercado en el que un gitano me atraque o alguien quiera agredirme. Con lo cual estoy convencido de que se trata de este principio. “Al eliminar la violencia de mi mente, elimino la violencia en mi vida” Y esto es lo único que diré a favor del aikido tradicional.
Por ejemplo existen infinidad de sistemas de lucha y artes marciales “Jutsu” como solemos decir en Aikido para referirnos a disciplinas en las que se tiene en cuenta la violencia. Disciplinas como el kick boxing, la defensa personal, el muay thai, karate, ju-jitsu, kempo, krav maga, shoot, Jeet kune do… y un largo etc. Dichas artes marciales, preparan al alumno para poder desenvolverse en una situación real. Estas disciplinas están muy bien para gente que su trabajo le exige estar preparado para una revuelta o una agresión. Son fabulosas. Pero tienen un problema, cuando lo practica alguien que no es seguridad de discoteca, policía o guardaespaldas, crea una espiral de violencia en sus movimientos que le hará actuar de una manera violenta y es posible que atraiga a su vida la violencia. Hay muchos casos de gente que en sus primeros años de práctica en dichas artes de defensa, se mueren de ganas por poner en práctica lo que han aprendido. Esto es atracción de la violencia. Pero no está ni bien ni mal. Es simplemente una ley. A lo mejor si atraigo la violencia es porque mi ser interno quiere aprender algo de todo eso. Con lo cual no es ningún pecado lo que esto diciendo, pero si que puede ser un inconveniente en algunas personas.
Por descontado, dejo totalmente de lado las artes marciales que se han convertido en deportes como el Judo, el Kendo, el taekwondo, el boxeo y etc. Estas además de ser irreales a pie de calle, también atraen la violencia. Pero puede ser bueno si al final nos damos cuenta de que solo es un deporte más con sus reglas y sus cosas y que puede servirnos para ganarnos la vida. Entonces dicho deporte, es tan respetable como cualquier otro.
Una vez sabemos todo esto, llegamos al tema de la virtud. Lo ideal en un arte marcial sería
1 que tuviese una parte “blanda” pero no “sectaria” donde cada uno pudiese cada vez ser más “ellos mismos”.
2 Que gozase de técnicas efectivas y amplias de todos los estilos conocidos, con el fin de que cada alumno encontrase la técnica que mejor le pudiese servir. Siempre siendo un ambiente de trabajo realista. Que sirviese para defenderse y que ala vez, se pudiese trabajar las impurezas y los “malos vicios” del cuerpo y de la mente.
3 Que no siguiera a ninguna “Fuente Inspiradora” o Maestro fundador ciegamente. Y que el profesor fuese capaz de “Potenciar” el carisma, las buenas formas y el autoconocimiento, en cada alumno.
Con estos puntos y muchos más que no se como describirlos, yo diría que lo ideal sería un arte marcial donde te ayudase a imponerte y superarte a ti mismo y que no atrajera la violencia. Si por ejemplo en la calle alguien nos asusta porque nos va a atracar y nos saca una navaja. Que supiésemos imponernos a dicha energía agresora. Que pudiésemos pensar fríamente y siempre con bondad, con el fin de defender nuestra vida o la vida de las personas que nos rodean, pero siempre evitando que los primeros años atraigamos la violencia, puesto que podríamos entrar en el circulo vicioso del “Abusador”. Esta sería la virtud. Ser una persona que se supera a si mismo cada día, que “ES él mismo” y cada vez más único y original, y a la vez tener un modo con el que defender la vida de nuestros semejantes además de la nuestra propia. Esa sería la virtud. Pero claro, cada uno debe buscarla por sí solo. Bruce lee la encontró. Atrajo mucha violencia a su vida, pero era el mismo y era honesto consigo mismo. Empezó haciendo Wing chun y después abrió su conciencia a todo tipo de artes marciales. El único problema era que preparaba su cuerpo para estar preparado siempre para una agresión. Con lo cual la atraía. Pero si ese era su deseo… Me parece una idea estupenda, no dejarse pisotear por nadie.
Bien pues ya he terminado. Buscaos a vosotros mismo y no dejes que pongan trabas ala forma de expresarse de vuestra alma. Un abrazo.